Concierto 1

Alicia Amo  Soprano
Guy Cutting  Tenor
Matthew Brook  Bajo

Bilboko Koral Elkartea / Sociedad Coral de Bilbao
Enrique Azurza & Urko Sangroniz
Dirección


Bilbao Orkestra Sinfonikoa
Robert Howarth Director

 

FRANZ JOSEPH HAYDN (1732-1809)
La Creación

Notas al programa

Con esta memorable exaltación de la Naturaleza, Haydn hizo laico el milagro de la creación al poner música a un libreto que tenía como punto de partida no solo el Génesis o los Salmos, sino también El paraíso perdido de John Mil- ton. Es este un poema épico de colosal envergadura impregnado, a su vez, de numerosas influencias que van desde la Biblia hasta la mitología grecola- tina, pasando por el teatro europeo del XVII. Esta abundancia intertextual se- dujo a los ilustrados del círculo de relaciones al que el compositor había ac- cedido, por méritos propios, tras retirarse del empleo en el palacio Esterházy. Un personaje principal en este ambiente era el barón Gottfried van Swieten, autor del libreto y quien propuso a Haydn abordar la empresa. El otro factor que desacralizó la partitura fue su estreno en audición privada en un palacio aristocrático, en abril de 1798, y en audición pública casi un año después, en un teatro de Viena y batiendo todos los récords de taquilla.

La bendita polisemia del texto abrió las puertas a un nuevo sentimiento hacia la Naturaleza expresado en un pentagrama y también a la revitalización de la música profana grandilocuente y ampulosa, a la que se inclinaba la vertiente heroica de un Romanticismo recién estrenado, imbuido de los afanes impe- riales europeos. Haydn percibía esto y también deseaba su porción de gloria permanente: “Voy a dedicar tiempo a esta obra, porque quiero que perdure”. Tras la originalísima representación del caos -doble enemigo del orden de- seado en la Naturaleza y en la razón ilustrada-, las dos primeras partes del oratorio van describiendo las maravillas de la creación. La equilibrada alter- nancia entre solistas y coros y el atractivo balance entre pasajes orquesta- dos de manera sutil con otros de plenitud sinfónica, arman un discurso que evoca la infinita paleta de colores de Natura, simbolizando su inmensidad y la belleza delicada de sus infinitos rincones. En la tercera parte, el amor idílico de Eva y Adán hacia este paraíso natural teje un telón de fondo al que Haydn va cosiendo mensajes de fraternidad. La que sobrevolaba aquella Europa a caballo entre dos siglos y que se refleja aquí en el anuncio de una humanidad construida a imagen divina: con toda intención, la monumental obra conclu- ye con un luminoso himno de acción de gracias.

Todos los años, mientras su salud lo permitió, Haydn dirigía una represen- tación de La Creación en Viena con fines benéficos. Un fraternal gesto de servicio a la comunidad a través de una obra magna. Disfruten.

Mercedes Albaina

 

LA CREACIÓN

PRIMERA PARTE

1. Introducción Orquestal

(La representación del caos)

2. Recitativo y Coro

RAFAEL
Al principio creó Dios el cielo y la tierra,
y la tierra era informe y desierta
y las tinieblas reinaban sobre los abismos.

CORO
Pero el Espíritu de Dios
se cernía sobre la superficie de las aguas.
Y dijo Dios: ¡Hágase la luz!
Y la luz se hizo.

URIEL
Y vio Dios que la luz era buena,
y separó la luz de las tinieblas.

4. Recitativo

RAFAEL
Y creó Dios el firmamento y separó las
aguas que estaban bajo el cielo de las que
estaban sobre el firmamento: y sucedió así.
Entonces rugieron violentas tempestades;
las nubes se dispersaron como polvo al
viento; luminosos rayos hendían el espacio
y los truenos retumbaban por doquier. Por
orden Suya nacieron de las aguas la
benéfica lluvia, el devastador granizo y el
ligero copo de nieve.

5. Soprano, Solista y Coro

GABRIEL
La hueste de los bienaventurados contempla
con estupor las maravillas divinas,
y con fuerza entonan sus labios
un canto de alabanza al Creador,
el canto de alabanza del segundo día.

CORO
Y con fuerza entonan sus labios
un canto de alabanza al Creador,
el canto de alabanza del segundo día.

6. Recitativo

RAFAEL
Y dijo Dios: ¡Que las aguas que moran bajo
los cielos se reúnan en un punto y que así
aparezca el suelo seco!; y así se hizo. Y a
lo seco llamó Dios “tierra” y a la reunión de
aguas “mares”; y vio Dios que era bueno.

7.Aria

RAFAEL
En olas de espuma
el mar se agita impetuoso.
Surgen colinas y rocas.
Se elevan las cimas de los montes.
Largos ríos sinuosos
discurren
por amplias llanuras.
Con suave murmullo discurre,
el límpido arroyo por el sereno valle.

8. Recitativo

GABRIEL
Y dijo Dios: ¡Que la tierra produzca
hierbas, plantas con semillas y árboles que
según su especie, den frutos que contengan
sus propias simientes!; y así se hizo.

9.Aria

GABRIEL
Ahora los campos presentan un fresco
manto verde que recrea la mirada.
La vista amena se deleita
con el vivo color de las flores.
Aquí la planta exhala su fragancia al aire.
Aquí brota la planta que cura las heridas.
La rama se vence bajo sus dorados frutos.
Aquí el bosque ofrece un fresco cobijo.
Cerradas selvas coronan las altas laderas.

12. Recitativo

URIEL
Y dijo Dios: ¡Haya en el firmamento luces
que iluminen la tierra y separen el día de la
noche! ¡Sirvan para señalar las estaciones,
los días y los años!
Y así creó las estrellas.

13. Recitativo

URIEL
Con todo su esplendor se eleva ahora
el sol radiante,
como marido victorioso,
gigante, fiero y exultante,
recorre su camino.
Con paso leve y etérea claridad
se desliza la luna en la noche silenciosa.
La bóveda celestial se engalana
con el innumerable fulgor de las estrellas.
Y los hijos de Dios,
proclaman Su poder,
anunciado el cuarto día
con un canto celestial:

14. Coro y Solistas

CORO
Los cielos proclaman la gloria de Dios
y el firmamento es prueba
de la obra de Sus manos.

GABRIEL, URIEL, RAFAEL
Lo repite el día al día que le sigue,
y la noche que muere a la que le sigue.

CORO
Los cielos proclaman la gloria de Dios
y el firmamento es prueba
de la obra de Sus manos.

GABRIEL, URIEL, RAFAEL
Y su canto se expande por el mundo,
resuena en cada oído,
lo repiten todas las lenguas.

CORO
Los cielos proclaman la gloria de Dios
y el firmamento es prueba
de la obra de Sus manos.

 

SEGUNDA PARTE

15. Recitativo

GABRIEL
Y dijo Dios: ¡Que las aguas se pueblen
de innumerables criaturas y las aves
vuelen libremente en el firmamento sobre
la tierra!

20. Recitativo

RAFAEL
Y dijo Dios: ¡Que la tierra se pueble de
seres animados según sus especie, ganados,
reptiles y bestias de cada raza!

21. Recitativo

RAFAEL
Se abrieron entonces las entrañas de la tierra
y surgieron, según la palabra divina,
criaturas de toda especie,
en todo su esplendor y sin número.
El león rugió satisfecho.
Saltó rampante el ágil tigre.
El veloz ciervo levantó su frente astada.
El noble caballo, impetuoso y valiente,
relinchó con las crines al viento.
En los verdes prados, agrupados en rebaños,
los bueyes pacen.
Los prados se pueblan
de lanudas ovejas que van y vienen.
La multitud de insectos
se esparcen como polvo
en vertiginoso torbellino.
En largas hileras avanzan
sobre el suelo los reptiles

22. Aria

RAFAEL
Brilla ahora el cielo en todo su esplendor,
refulge la tierra en su magnificencia.
Las aves llenan el aire con etéreo plumaje,
las agua se pueblan de miríadas de peces,
la tierra cede bajo el peso de las bestias.
Pero no estaba aún completa la obra,
faltaba en la creación una criatura
que con gratitud admirase la obra de Dios
y cantase los dones del Señor.

23. Recitativo

URIEL
Y creó Dios al hombre a imagen Suya,
y lo creó a imagen de Dios. Lo creó
hombre y mujer. Le insufló el aliento
de la vida y el hombre se convirtió en
criatura viviente.

24. Aria

URIEL
Lleno de nobleza y dignidad,
dotado de belleza, fuerza y coraje,
erguido ante el cielo, se alza el hombre,
señor y rey de la naturaleza.
Su frente amplia y despejada
anuncia sabiduría profunda,
y su viva mirada irradia
el espíritu, el soplo y la imagen del Creador.
En su pecho se apoya,
creada de él y para él, su esposa.
Llena de gracia sonríe, en gozosa inocencia.
¡Imagen idílica de la primavera!
En su sonrisa reposan sentimientos
de amor, placidez y deleite.

25. Recitativo

RAFAEL
Y contempló Dios cuanto había creado
y vio que era bueno, y el coro celestial
celebró el final del día sexto con un canto:

26. Coro

CORO
La gran obra se ha completado,
el Creador la contempla y se regocija.
¡Que nuestro gozo resuene bien alto!
¡Que nuestro canto sea de loa al Señor!

 

TERCERA PARTE

29. Recitativo

ADÁN
Ya hemos cumplido el primer deber,
hemos dado gracias al Creador.
¡Sígueme ahora, compañera de mi vida!
Yo te guiaré, y cada paso
traerá a nuestros corazones nuevos gozos,
y nos mostrará maravillas por todas partes.
Podrás entonces comprender
la felicidad que
nos ha reservado el Señor.
¡Glorifiquémoslo por siempre!
¡Consagrémosle el corazón y el alma
¡Ven, sígueme, yo te guiaré!

EVA
¡Oh, tú para quien fui creada!
¡Mi protección, mi defensa, mi ser!
Tu voluntad es mi ley,
Pues así lo ha establecido el Señor,
y obedecerte me procura
alegría, felicidad y gloria.

30. Dúo

ADÁN
¡Amada esposa! A tu lado
las horas pasan dulcemente.
Cada instante es un gozo,
que ninguna pena turba.

EVA
¡Querido esposo! A tu lado
mi corazón se inunda de alegría.
A ti está consagrada mi vida;
tu amor es mi recompensa.

ADÁN
La luz de la mañana,
¡cómo me llena de alegría!

EVA
El frescor de la tarde
¡cómo me reanima!

ADÁN
¡Cómo refresca
el sabor de la fruta madura!

EVA
¡Qué agradable es
la dulce fragancia de las flores!

EVA, ADÁN
Pero sin ti ¿qué serían para mí…

ADÁN
La rosada luz del alba,

EVA
La brisa de la tarde,

ADÁN
El zumo de las frutas,

EVA
El perfume de las flores?

EVA, ADÁN
Junto a ti aumenta cada gozo,
junto a ti disfruto doblemente,
junto a ti la vida es alegría.
¡Que todo a ti esté consagrado!

31. Recitativo

URIEL
¡Oh feliz pareja! Feliz para siempre si
ninguna falsa ilusión os lleva a desear
todavía más de cuanto tenéis, o a conocer
más de lo que debéis!

32. Coro Final y Solistas

¡Que todas las voces canten al Señor!
¡Y lo ensalcen por su obra!
¡Que resuene un potente canto de alabanza
para gloria de su nombre!
¡Que la gloria del Señor sea eterna!
¡Amen! ¡Amen!

 

 

 

 

 

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