Concierto 14

Wiener Kammersymphonie
Anna Morgoulets  Violín
Muhammedjan Sharipov Violín
Giorgia Veneziano Viola
Sergio Mastro Violonchelo y director artístico
Damián Posse Contrabajo

 

ANTONIN DVORAK (1841-1904)
Los Cipreses B11 (arreglos 1887), versión para quinteto de cuerda

  1. Sé la fidelidad de mi amor por ti
  2. Doy vueltas a hurtadillas alrededor de esa casa
  3. En el corazón del bosque profundo
  4. Aquí se levanta el viejo peñasco escarpado
  5. Alrededor la naturaleza reposa, abandonada a los sueños

  

GEORGE ONSLOW (1784-1853)
Quinteto para cuerdas en do menor opus 38, “De la Balle”

  1. Allegro moderato ed espressivo
  2. Menuetto Presto
  3. Andante sostenuto
  4. Finale Allegro

Notas al programa

A lo largo de su vida, Dvorak continuó recurriendo a su ciclo de dieciocho canciones «Cipreses», que tuvo su origen en 1865 y se inspiró en su amor por la actriz Josefina Cermakova. Utilizó algunos de sus motivos para otras obras en varias ocasiones, siendo un ejemplo destacado su decisión en 1887 de seleccionar doce canciones del ciclo como base para un arreglo totalmente original para cuarteto de cuerda. Conservó el título de las canciones y las ensambló de tal manera que esta nueva versión también incorporara un fino equilibrio de tempos y estados de ánimo. Dejó las canciones individuales prácticamente en su forma original, sin cambiar sus melodías y armonías, y solo amplió algunas de ellas mediante el uso de la repetición. La línea melódica principal -originalmente para voz- se confía normalmente a un solo instrumento (por lo general, el violín; en algunos casos, la viola), y los otros tres forman el acompañamiento. Tal vez debido a la forma inusual de la obra, el editor de Dvorak, Simrock, no mostró ningún interés en su publicación, por lo que Cipreses no se publicó hasta después de la muerte de Dvorak, en 1921, en una revisión de Josef Suk.

Si Berlioz consideraba su propia vida como una gran novela apta para alimentar su propia creatividad, no se puede decir lo mismo de Onslow: no hubo ninguna obra impactante, ningún asunto escandaloso, ni ningún intento de suicidio. Sin embargo, este compositor, predispuesto a la «música pura», se inspiró en un acontecimiento para producir una que asombrara. En julio de 1829, mientras salía de caza, Onslow sufrió un accidente que estuvo a punto de costarle la vida, al ser alcanzado inadvertidamente por una bala destinada a un ejemplar de jabalí. Durante su convalecencia ideó un quinteto de cuerda cuyo primer movimiento había compuesto antes de que ocurriera este drama. Sólo el Allegro inicial, oscuro y melancólico, carece de un título descriptivo, aunque en él tal vez se pueda escuchar el chasquido inicial del desafortunado disparo. El Menuetto transmite el dolor de la herida recibida aumentando los contrastes de intensidad y las armonías tensas, todo ello dentro de un discurso que se presenta como intencionadamente inconexo. El Trío central desarrolla este teatro instrumental en un ambiente palpitante de «fiebre y delirio», atravesado por unos amenazantes motivos de arpegio. En cambio, el Andante sostenuto, que se interpreta «con sordini e sempre sotto voce», carece de estos contrastes. Una extensa línea melódica arrulla dulcemente al paciente en su convalecencia. El animado final expresa de nuevo la fiebre y el delirio, pero esta vez de un hombre que declara volublemente su vuelta a la vida por medio de un conjunto de ideas temáticas diferentes. Sin este accidente, quizás, Onslow no habría tenido jamás la audacia de probar los efectos rítmicos e instrumentales que se encuentran en este quinteto, subtitulado «de la balle» (la bala), una de las pocas obras de cámara programáticas del siglo XIX. (FUENTE Palazzetto Bru Zane).

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