Concierto 23

Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias
Christoph König director

RICHARD STRAUSS (1864-1949)
Sinfonía Alpina opus 64 TrV233

  1. Noche
  2. Salida del sol
  3. El ascenso
  4. Entrada en el bosque
  5. Paseo cerca del arroyo
  6. En la cascada
  7. Aparición
  8. Las praderas en flor
  9. En los pastos
  10. Herrando a través de los bosquecillos y las malezas
  11. Sobre el glaciar
  12. Momentos llenos de peligro
  13. En la cumbre
  14. Visión
  15. Ascensión entre la niebla
  16. El sol se ensombrece poco a poco
  17. Elegía
  18. Calma antes de la tormenta
  19. Tormenta y tempestad
  20. Descenso
  21. Puesta de sol
  22. Paz, noche

Notas al programa

Un accidentado ascenso al Heimgarten, de 1.790 metros de altitud, a poca distancia de la frontera con Austria y que Richard Strauss realizó al final de su infancia, está en el origen primigenio de Eine Alpensinfonie (“Una sinfonía alpina”). Las circunstancias de aquel día en la montaña –la pérdida del sendero, la tormenta- siguen vivas en una partitura que, hasta encontrar su forma definitiva, respondió a diferentes motivaciones y propuestas formales.

El recorrido comienza en las horas previas a la salida del sol. Una oscuridad que se condensa a partir del si bemol que abre la partitura. Trombones y tubas alumbran el tema de la montaña –la escritura está plagada de leitmotive-, y el día se abre paso. La jornada discurre sin interrupción por las veintidós secciones que componen la obra. Once horas de caminata en 45 minutos de música. De la noche, a la noche.

Una intensa orquestación tiñe la partitura para transmitir las impresiones de cada uno de los momentos vividos, haciendo de ella un ejemplo clásico de música programática. De El ascenso (que da comienzo a lo que sería el Allegro de la sinfonía) a la brillantez orquestal de Por la cascada, hasta llegar a la cumbre y al clímax de Visión, de tensión y ansiedad aún crecientes hasta Temporal y tormenta, punto de máxima presencia orquestal de toda la obra. Tras él solo puede quedar el descenso.

Una sinfonía alpina fue el primer título de la historia en ser grabado para uso comercial en forma de disco compacto, y el último poema sinfónico que escribiría Richard Strauss, para estrenarlo el 28 de octubre de 1915 en Berlín, con su autor a la batuta. Una obra tan grande como el Hogar-jardín que la inspiró.

Pablo Gallego

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