Concierto 24

Orquesta Sinfónica de Navarra / Nafarroako Orkestra Sinfonikoa
Julio García Vico director

 

FELIX MENDELSSHON (1809-1847)
Las Hébridas, opus 26

FELIX MENDELSSHON (1809-1847)
Sinfonía nº 3 en la menor, opus 56 “Escocesa”

  1. Andante con moto – Allegro un poco agitato
  2. Vivace non troppo
  3. Adagio
  4. Allegro vivacissimo – Allegro maestoso assai

Notas al programa

Cuando Felix Mendelssohn (1809-1847) celebró su vigésimo cumpleaños, su padre le regaló un viaje por las Islas Británicas. Sentía fascinación por Escocia, por los sugerentes paisajes de brumas y fantasmas que había disfrutado con la lectura de las obras de Walter Scott. Su viaje comenzó en Londres en la primavera de 1829, en compañía de Karl Klingemann, diplomático amigo de la familia, quien ayudó al joven compositor a darse a conocer entre el público inglés. La visita a Escocia era obligada; conoció en persona a su admirado Sir Walter Scott; cruzó el mar durante una tormenta para llegar a la isla de Staffa, en las Hébridas, donde la misteriosa y solitaria atmósfera de la gruta de Fingal impactó a Mendelssohn y a su amigo Klingemann. Conocemos muchos detalles de aquel viaje a través de la nutrida correspondencia que Mendelssohn mantuvo con su familia durante el mismo.

Así surgió la partitura de la obertura titulada Las Hébridas o Gruta del Fingal op. 26, que terminó un año después en Italia. Con bellas melodías de carácter nostálgico, el poema sinfónico transmite las impresiones del compositor cuando entró en la gruta, con el sonido de las olas golpeando en las paredes de la misteriosa cueva, de los ecos de sus voces, la humedad y la soledad de aquel abrupto paisaje. Mendelssohn estrenó Las Hébridas en Londres, el 14 de mayo de 1832, dirigiendo él mismo la orquesta de la Sociedad Filarmónica en un concierto en el que también estrenó la obertura de El sueño de una noche de verano.

Además de realizar numerosos dibujos y acuarelas de lugares que encontraba mágicos, Mendelssohn tomó apuntes de temas musicales para confeccionar una gran sinfonía sobre su maravilloso viaje a Escocia. Así surgiría, diez años más tarde, su Sinfonía nº 3 Escocesa op.56, que se estrenó en la Gewandhaus de Leipzig el 3 de marzo de 1842. Las brumas de las Highlands y el castillo de María Estuardo, con la …hiedra que crece copiosa en su interior…, … bajo la bóveda derruida a través de cuyos destrozos puede verse un trozo de cielo brillante y sereno…, como él mismo describió, se perciben en el Allegro inicial. Una vivaz danza de carácter popular protagoniza con el clarinete el segundo movimiento. La bellísima melancolía del Adagio da paso al movimiento final que muchos han relacionado con la solemnidad del reinado de Victoria a quien dedicó la sinfonía.

Mar García

MUSIKA MÚSICA • T: +34 94 679 04 88